La explosión de una bomba el lunes 24 se ha cobrado la vida de al menos 26 personas, según ha dicho el gobierno a los medios de comunicación internacionales (fuente en inglés). La organización colaboradora de Puertas Abiertas ALIVE pudo confirmar que cuatro de las víctimas eran cristianos.

Según las autoridades pakistaníes, el terrorista suicida era un hombre de 18 años en motocicleta cuyo objetivo era la policía. Pero el ataque tuvo lugar cerca de una colonia cristiana llamada Bahar, por lo que los cristianos temen que fuera un ataque doble.

“Los atacantes querían herir al país y lo hicieron de manera que hiriera también a los cristianos. Y lo hizo”, declaró un colaborador de ALIVE. “En la lista de persecución determinamos la agresión, o violencia, y restricciones, la presión diaria sobre los cristianos. Este ataque es una combinación perfecta de ambas”.

El 25 de julio fue el funeral de los dos jóvenes que iban de vuelta a casa desde el trabajo. Sus nombres son Saul y Patras. Saul tan solo tenía 16 años, la edad de Patras aún no se ha confirmado. Los cristianos locales intentan permanecer juntos y consolarse mutuamente. Una mujer dijo lo siguiente: “No hemos perdido a nadie, pero puede que mañana sí. Siempre permanecemos juntos como un mismo cuerpo. Hoy estoy aquí por la madre de Saul. Mañana ella estará ahí por mí si es a mí hijo al que tenemos que enterrar”.

AsiaNews informó de que el Tehreek-i-Talibán Pakistán se ha atribuido el ataque. Se ha bloqueado el acceso a la colonia Bahar dentro de la zona de la explosión. Alrededor de 50 000 cristianos viven en el barrio y hay casi 200 iglesias. Han tenido lugar en Pakistán al menos 160 ataques desde 2013, según el mismo informe (fuente en inglés).