Un lector preguntó:

¿Qué hay de malo en involucrarse en cosas que son catalogadas como ‘prácticas ocultas? Mi tía fue una gran seguidora de cosas como experiencias extra-corpóreas, hablar con los muertos y más, y admito que me siento atraído en esa misma dirección. ¿Qué hay de malo si es que realmente existen estas cosas?

 

El Evangelista respondió:

Déjame hacerte una pregunta: ¿Crees que al diablo le gustaría que te involucraras en éstas prácticas? La respuesta es sí -y esto ya debería ser una solemne advertencia.

La Biblia es muy clara. Si queremos agradar a Dios, debemos evitar todo lo que tenga que ver con lo oculto (aún cuando algunas de estas cosas parecieran inocentes e inofensivas a simple vista). La razón es que las prácticas ocultas de cualquier tipo involucran fuerzas espirituales que se oponen a Dios, y que de hecho pertenecen al equipo del mal.

Sé que es una afirmación fuerte -pero quiero enfatizar seriamente lo peligroso que es seguir el camino de Satanás en lugar del Camino de Dios. Cuando los Efesios, que habían practicado ocultismo, se volvieron cristianos, trajeron «sus libros [de magia] y los quemaron delante de todos» (Hechos 19:19). Ellos sabían que no podía haber relación entre su vieja vida y el Camino de Dios.

No trates de resistir la «atracción» que sientes hacia lo oculto sólo con tus propias fuerzas. Por el contrario, por fe vuélvete a Cristo y pídele que entre en tu vida y te dé las fuerzas de Su Espíritu Santo. No te engañes, acércate a Cristo, solamente Él es «el Camino, la Verdad y la Vida» (Juan 14:6)