Una adolescente cristiana quien fue puesta en una casa segura por un ministerio cristiano después de experimentar persecución a manos de un grupo de indígenas locales dice que teme por la seguridad de su familia en medio de amenazas de violencia.

Puertas Abiertas USA, una organización no gubernamental que monitorea la persecución cristiana en más de 60 países, hizo una publicación y añadió un video en su sitio web la semana pasada en el cual documenta la historia de una chica cristiana de 15 años llamada Valentina.

Valentina es originaria de la región autónoma de Cauca en el suroeste de Colombia, hogar de muchos indígenas autónomos de la comunidad Páez. Ahora Valentina vive en una casa segura en otro lugar del país Sudamericano después de ser obligada a huir de su aldea debido a su fe en Jesucristo.

La comunidad Páez mayormente sigue una fe que es una mezcla de prácticas chamánicas y catolicismo romano. De acuerdo a Puertas Abiertas USA, algunos de la comunidad Páez están ligados a grupos guerrilleros y la industria de narcóticos, que buscan reclutar a jóvenes para ayudarles a mantener el territorio en estas regiones autónomas.

Los cristianos que no siguen su tipo de fe indígena son el blanco de persecución y opresión. Como otros estudiantes cristianos, Valentina fue discriminada en la escuela, la cual imparte instrucción en rituales que van en conta de su fe.

Un grupo de cristianos en la aldea, incluyendo su padre, pidieron una excepción de parte de la institución no cristiana para Valentina o permiso para comenzar una escuela nueva. Sin embargo, el permiso fue negado, y amenazas horrorosas fueron hechas contra la familia por grupos guerrilleros locales.

“Sentí que no tenia libertad, y siempre me quise ir – salir”, dijo ella.

Valentina, quien vive en el Centro de Niños de Colombia, un lugar para los refugiados apoyado por Puertas Abiertas, actualmente está segura. Pero ella continúa extremadamente preocupada por su familia. Ella teme que su padre termine en la cárcel y su hermana puede ser reclutada por las guerrillas o violada.

Ella fue citada diciendo: “Algunas veces, tengo miedo, y le digo a mi madre: ‘No dejes sola a mi hermana”. “Hemos tenido varias amenazas contra los miembros de mi familia, y una de esas fue para mi hermana. Me asustaría mucho que de pronto ella…fuera abusada porque esa es una de las amenazas que recibimos”.

Hoy día, Valentina solo ve a su familia una vez al año, en Navidad, ya que su falta de recursos financieros dificulta la posibilidad de verse más seguido, dado que el viaje es largo.

“Para mí, la mejor Navidad es cuando estoy con mi familia”, dice ella.

A pesar de la gran población cristiana, Colombia está calificada como el país número 30 a nivel global en cuanto se refiere persecución cristiana en la lista anual World Watch List de Puertas Abiertas.

“Los grupos guerrilleros amenazan, acosan, extorsionan e incluso asesinan a los lideres de las iglesias, quienes son el blanco debido a que denuncian la corrupción, defienden los derechos humanos y se oponen a los carteles”, notó la WWL. “Sus hijos también pueden ser el blanco, para desalentar a los lideres de las iglesias de hablar en contra del crimen organizado y la corrupción”.

Puertas Abiertas en una ficha técnica indica que, en las comunidades indígenas de Colombia, la persecución tiende a enfocarse en los cristianos quienes se han convertido de las creencias locales de la tribu.

La ficha técnica declara que “estos cristianos enfrentan encarcelamiento, acoso, abuso físico, negación de los derechos básicos y uso de su territorio ancestral, o son enviados a hacer trabajo forzoso en un territorio diferente, entre otras formas de persecución”.

“Comúnmente son hechos el blanco para hacer un ejemplo de ellos, para que el resto de la comunidad sea disuadida de la conversión”.

En el 2018, el grupo Christian Solidarity Worldwide con sede en Reino Unido reportó que 12.6% de todos los lideres religiosos en Bogotá habían recibido amenazas de muerte, principalmente de los grupos guerrilleros izquierdistas, grupos paramilitares de derecha y otras entidades criminales.

Una cristiana, la Pastora María García, quien en septiembre del 2017 fue seleccionada para hablar frente al Papa Francisco durante su visita a Colombia, reveló en una entrevista con Aid to the Church in Need que había perdido a mucha de su familia en la guerra guerrillera de su país, donde cientos de miles de personas han muerto.

A pesar de tanta devastación y sufrimiento en su familia, García encontró en su corazón perdonar y cuidar de los asesinos en varias ocasiones donde los encontró.

La Voz de los Mártires, otro grupo vigía, explica que después de que los votantes en Colombia rechazaran un acuerdo de paz en el 2016 con Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, un grupo rebelde marxista, un año después el gobierno aprobó sin la aprobación publica un acuerdo con los insurgentes.

“Desde el acuerdo, varios grupos paramilitares en áreas rurales del norte y oeste se han tornado más activos y violentos”, advirtió VOM.