La unida comunidad de Tallapoosa County Girls Ranch, lugar de un grupo hogareño cristiano en Alabama, está profundamente dolida después de que 9 niñas y un adulto fallecieran el sábado en un feroz accidente sobre la ruta interestatal 65 del condado de Butler.

«Sé que Dios no nos da una carga más pesada de lo que podamos soportar. Pero te diré que han surgido muchas preguntas en las últimas horas. Pero la oración es sanadora», dijo Michael Smith, CEO de Sheriff Juveniles de los Ranchos Alabama, quien abrió el Tallapoosa County Girls Ranch en 1973.

«Todos las pequeñas que iban en el vehículo amaban a Dios y sé que están en un lugar mejor, pero eso no nos libra de la angustia ni devuelve estas niñas a sus familias», agregó.

Las fuerzas de Alabama anunciaron que el sábado por la noche recibieron un llamado acerca de un accidente múltiple en la ruta 65, aproximadamente a las 2:30 de la madrugada.

Los rescatistas se encontraron con 17 vehículos, incluyendo dos comerciales, todos involucrados en el accidente; además, siete de ellos estaban en llamas. Las niñas de la célula hogareña fueron reportadas como fallecidas en el acto. Los nombres no fueron compartidos por las autoridades pero se supo que estaban entre los 3 y 17 años. La otra víctima fue Cody Fox de 29 años, de New Hope – Tennessee, y su pequeña bebé de 9 meses; ambas fallecidas en el lugar del accidente también.

«Lo sucedido fue realmente doloroso para el Estado de Alabama, esta perdida de 10 vidas de manera tan trágica. Quiero ofrecer mis sinceras condolencias a los familiares y amigos de quienes han fallecido el sábado, así como también mi gratitud a quienes fueron los primeros en responder como voluntarios en la escena. Fue una escena tremenda, y nuestras oraciones están con aquellos afectados.»

Tallapoosa County Girls Ranch llamó a la oración en un posteó en Facebook este fin de semana, después de anunciar «su gran pérdida».

Según el sitio web de la agrupación, la misión es «proveer hogares cristianos y valores familiares a niños y niñas que han sufrido en una atmósfera dónde puedan crecer espiritual y físicamente, hasta llegar a ser adultos responsables, productivos y felices.»

Las niñas del Rancho asistían a la escuela Reeltown, «dónde estaban involucradas en varias actividades extra-curriculares,» incluyendo programas juveniles y trabajo en iglesias locales. Además participaban en un viaje anual que acababa de finalizar antes del accidente.

Smith contó que las niñas regresaban de una viaje que duró una semana y que el vehículo en el que viajaban terminó en llamas. Cuatro adolescentes y dos niñas fallecieron atrapadas.

«No es solo una tragedia que golpea al Rancho -es una tragedia de Alabama y de la nación», dijo Smith.

«Perdimos estas niñas que estaban listas para dejar el círculo dañino del que habían sido rescatadas. Estaban listas para mejorar sus generaciones, y este horrible accidente les arrebató la vida. Por favor, ora por las familias del Rancho.»

Se supo además que, dos de las niñas fallecidas eran hijas de la directora del Rancho, Candice Gulley, quien manejaba el vehículo. Gulley fue hospitalizada después de haber sido despedida del vehículo.

«Candice ha estado con nosotros por años cómo madre cuidadora, y ha criado a cerca de 80 pequeños», dijo Smith en la publicación. «Ella es una super mujer que ha invertido su vida por los niños menos afortunados.»

El personal de emergencia trabaja en el lugar del accidente mientras sale humo de los escombros. Ricky Scott/via Reuters

Lacey Willis, productora de la CNN y testigo del accidente, dijo que el clima era muy malo al momento del accidente. Cuando éste ocurrió, había mucha agua en la ruta.

Ella explicó que cuando su vehículo fue golpeado, estaba en el asiento trasero con su hija. Viendo el peligro inminente, su esposo le dijo que tomara a la niña y se alejara lo más posible de la escena.

«Empiezo a caminar por la 65, y camino lo más lejos que puedo», contó. «Solo caminaba y oraba.»

Ex residentes del Rancho están recaudando fondos para los funerales de las niñas y para ayudar a la organización.

Una de las sobrevivientes, que vivía en el Rancho y espera para ingresar a la universidad compartió su experiencia de vivir allí como estar en familia.

«Cuando la gente oye acerca del rancho, asumen que las niñas han hecho algo malo para acabar allí, pero no es el caso», dijo la joven. «Estas niñas han atravesado por mucho, y son fuertes, maravillosas, bondadosas y fue un honor para mí haber sido su hermana mayor.»

Había un segundo vehículo del rancho viajando junto con el que se accidentó, pero que había hecho una parada y terminó retrasandose y yendo un par de kilómetros más lejos del otro.

«Las amo muchísimo. Pero se que podemos consolarnos en el hecho de que están en el Cielo», dijo la joven acerca de las niñas fallecidas.

«En el Rancho nos enseñan de la fe, dónde y en quien tener Fe y de dónde proviene nuestra fuerza», agregó.