International Christian Concern, un grupo de defensa y ayuda, anunció en un comunicado de prensa el lunes que 19 miembros de la Iglesia Bautista Salama y 1 de la Iglesia Metodista fueron asesinados por granjeros Fulani, en el ataque ocurrido el pasado jueves. Al menos otros 5 Cristianos resultaron heridos y fueron llevados al hospital para ser tratados.

La organización remarcó que en el ataque, una familia completa fue víctima, sin que siquiera un miembro lograra escapar con vida.

Según Morning Star News, una organización cristiana independiente dedicada a reportar abusos a los derechos humanos alrededor del mundo, la policía cree que el ataque fue en venganza después de que un joven fulani fuera decapitado en una aldea cercana.

John Bulus, secretario de la Iglesia Bautista Salama en Ancha, contó que entre las víctimas, se encontraban niños de entre tres meses a 17 años de edad.

Las víctimas fueron Azumi Monday, de 3 meses; Lamí Monday, de 3 años; Aveh Ishaya, de 5 años; Emmanuel Sunday, de 6 años; Deba John, de 7 años; Ishaya Sunday de 8 años; Sati Ishaya, de 9 años; Ayo John, de 10 y Friday John de 17 años.

Entre los adultos asesinados se encontraban Bala Ishaya, de 18 años; Sei Musa, de 19; Tona Monday, de 20; Musa Ishaya, de 21; Ishaya Ahmadu, de 40; Lami Ishaya, de 40; Laraba Bulus, de 45; Kande Ahmadu, de 48; Bulus Rohun, de 50; Gada Oda de 75 y Ahmadu Rohun de 80.

«Mi corazón está muy cargado. No he podido dormir,» dijo el Rev. Pastor de la Iglesia Bautista Salama, Nanchwat Laven. «Me llamaron a medianoche, cuando la milicia Fulani entró en la aldea.»

Bulus dijo que estaba despierto cuando oyó disparos. Salió a ver qué pasaba. Bulus notó tres personas cargando armas, quienes comenzaron a dispararle.

«Uno de ellos corrió hacia mi casa, se paró en la puerta de mi habitación sin entrar ni disparar, después de unos minutos se fue y se unió nuevamente a los otros hombres armados,» contó Bulus. «Yo solo pensaba qué hacer, escuché disparos esporádicos en la aldea. Disparaban hacia todos los lados y el ataque duró unos 25 minutos.»

Bulus contó que el joven Fulani por quién se cree que se había desencadenado este ataque, en realidad fue decapitado en otra aldea.

«La aldea en donde ocurrió el hecho del joven fulani asesinado no pertenece a nuestra zona, y nosotros jamás tuvimos un malentendido con ellos en el pasado,» dijo Bulus.

«Nunca imaginamos que vendrían a atacarnos, no hubo nada que nos hiciera sospechar que sufriríamos algo así.»

Algunos creen que los Fulani fueron acompañados por terroristas islámicos.

Los militantes Fulani han atacado cerca de 20 aldeas, han destruido también cientos de propiedades de creyentes y han asesinado a más de 200 cristianos entre Octubre de 2016 y Septiembre de 2017.

Los ataques sostenidos contra cristianos a manos de granjeros Fulani y grupos terroristas como Boko Haram son algunas de las razones por las que Nigeria se ubica en el puesto 12 de los países más peligrosos para cristianos.

«El gobierno nigeriano debe responsabilizar a los Fulani por sus acciones,» dijo Nathan Johnson, manager de ICC. «Permitirles cometer estas atrocidades con total impunidad está poniendo en riesgo las vidas de los ciudadanos. Esperamos que el gobierno tomé acciones efectivas para desmilitarizar a los Fulani y así detener la matanza indiscriminada de cristianos.»