Un grupo de derechos humanos dice que la ley de blasfemia de la República Islámica de Pakistán ha llevado a la creación de “muchas Asia Bibi” en el país al sureste de Asia.

El mes pasado, la Corte Suprema de Pakistán reafirmó un dictamen anterior donde se libraba de toda culpa a la madre cristiana de cinco hijos llamada Asia Bibi por cometer blasfemia contra el Profeta Mahoma. Bibi había estado en el corredor de la muerte por más de ocho años.

Un grupo de derechos humanos, Aid to the Church in Need, organizado por la iglesia católica, recientemente declaró que, a pesar de la victoria legal, todavía hay “muchas Asia Bibi” en Pakistán.

Un ejemplo dado por ACN fue el de Sawan Masih, un joven hombre cristiano y padre de tres quien había sido sentenciado a muerte en el 2014 por presuntamente violar la ley de blasfemia de la nación.

Masih ha apelado la decisión, pero ACN ha declarado que “él todavía está esperando los procesos de apelación” después de varios retrasos. La próxima fecha de corte para Masih está ahora programada para febrero 28. Durante varios años la apelación de Bibi también había sido retrasada varias veces por la corte alta del país.

“Justo como fue el caso para Asia Bibi, hay muchas irregularidades en el caso de Sawan. Los cargos contra él fueron puestos por sus amigos musulmanes, Shahid Imran, después de que los dos hombres tuvieran una discusión,” explicó el grupo.

“Tan solo dos días después, dos testigos aparecieron los cuales no habían estado presentes durante la discusión donde se alega que Muhammad fue insultado.”

De acuerdo a la Comisión Nacional para la Justicia y la Paz, al presente hay 25 casos legales en Pakistán de cristianos acusados de cometer blasfemia.

Aun más, el NCJP reportó que 23 cristianos fueron asesinados después de ser acusados de violar las leyes de blasfemia del país.

En el 2010, Bibi fue encontrada culpable de blasfemia contra la fe islámica, partiendo de un incidente en el 2009 cuando un grupo de mujeres musulmanas estaban molestas porque la mujer cristiana bebió agua del mismo suministro que ellas usaban. Ella fue sentenciada a muerte.

Bibi negó el cargo y apeló la decisión. Sin embargo, continuó en prisión por muchos años a pesar de la presión mundial de organizaciones de derechos humanos.

El octubre pasado, la Corte Suprema de Pakistán absolvió a Bibi, concluyendo que “la fiscalía ha fallado categóricamente en probar su caso más allá de toda duda razonable”.

Violentas protestas surgieron como respuesta, con muchos jurando matar a Bibi. Su absolución se dio el mes pasado y ahora ella es libre de dejar el país. Eventualmente ella fue puesta en una locación no revelada cerca de Karachi y aunque países como Canadá han ofrecido asilo ella todavía permanece atrapada.

“No se le ha dado indicación a ella de cuándo puede irse”, dijo Aman Ullah, a quien la Associated Press ha reportado ser el enlace entre Bibi y los diplomáticos europeos. “…no le dicen porque no puede irse”.