Un profesor evangélico ha iniciado una demanda contra su empleador, la Universidad Estatal Shawnee en Ohio, alegando que fue presionado a referirse en términos femeninos a un estudiante transgénero.

Nicholas Meriwether, profesor de filosofía y miembro de la Iglesia Presbiteriana de América, argumentó en la demanda que ofreció usar el apellido del estudiante (quién nació varón pero se identificaba a si mismo como mujer), pero su ofrecimiento fue rechazado.

En su lugar, la Universidad forzó a Meriwether a usar palabras como ‘señorita’ y ‘ella’ al referirse al estudiante en cuestión.

Meriwether explicó que su creencia religiosa gobierna la perspectiva que él tiene acerca de la naturaleza humana, el género, la sexualidad y otros asuntos.

La universidad le acusó de ‘crear un ambiente hostil’ para el estudiante. Además, las autoridades educativas dejaron asentado su negativa en su expediente y le ‘advirtieron que sufriría acciones correctivas’ si no acataba las órdenes oficiales.

El representante de la Alianza para la Libertad, Travis Barhma, quién recibió la demanda presentada por Meriwether, dijo que la ‘tolerancia es una calle de doble circulación’.

“Se supone que las universidades deben ser lugares donde todas las ideas puedan convivir y no una asamblea dónde se baje una sola línea de pensamiento, pero al parecer la Estatal Shawnee ha ignorado este principio fundamental. La universidad se rehusó a considerar cualquier tipo de solución para que la libertad de todos los involucrados fuesen consideradas,” dijo Barhma.

“Por el contrario, la institución educativa eligió imponer su decisión ortodoxa al Dr. Meriwether bajo amenaza y futuras sanciones si no se prestaba a obedecer, aunque eso significara la violación de sus derechos protegidos por la Primera Enmienda.”

Otro representante de la Alianza, Tyson Langhofer, agregó que las universidades públicas “no deberían obligar a las personas a expresar una ideología determinada.”

“Esto no se trata acerca del pronombre que debía usar el profesor; esto se trata de una ideología que estaba siendo impuesta; se trata de obligar al profesor a traicionar sus creencias y obedecer. Eso no es legal ni constitucional, así como tampoco lo es el procedimiento que la universidad usó para tratar el asunto. Le pedimos a la Corte que exija a la universidad que respete las libertades del Dr. Meriwether,” dijo Langhofer.

La vocera de la Universidad Estatal de Shawnee, Elizabeth Blevins reveló que la institución está revisando la demanda.

“Nosotros como universidad, apoyamos la libertad de expresión de los estudiantes, los facultativos, y los visitantes de nuestras instalaciones -y proveemos un ambiente educativo libre de discriminación, violencia y abuso,” remarcó Blevins.

La batalla por los pronombres con género ha tomado fuerza en todos los establecimientos educativos de Estados Unidos en los últimos años. En marzo de 2017, el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York lanzó un comunicado a los docentes, donde se les instaba a llamar a los estudiantes por los nombres que éstos últimos prefieran y alegaba que “todos los estudiantes tienen el derecho de que sus identidades de género sean reconocidas y respetadas por la comunidad educativa.”