El martes 5 de julio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pastores referentes evangélicos de las 24 provincias que integran el territorio nacional, se reunieron en las instalaciones del auditorio de la iglesia Visión de Futuro, declarando por unanimidad y rubricando por escrito que:
 
“El aborto es la consecuencia de una conducta irresponsable en el uso y práctica de la sexualidad que desprecia la vida del recién concebido y vulnera el primer derecho humano a respetar, el derecho a nacer.”
 
“Que la práctica de abortos clandestinos, más allá de cuantos sean, es en sí misma un problema humanitario y de la sociedad actual, cuyas secuelas son profundas y difíciles de sobrellevar. Pero entendemos que la salud pública debe encontrar propuestas que cuiden y protejan a la madre y el niño por nacer, defendiendo la vida de ambos.”
 
“Nuestra posición sobre cuándo comienza la vida se apoya en fundamentos científicos, racionales y éticos, siendo el valor supremo de la vida, desde la concepción, hasta su muerte natural y que no puede haber Persona humana si no hay vida humana”.
 
“Entendemos que no es acertado apoyar una ley que conduce a la despenalización del aborto, dado que dicha posición iría en contra de la vida humana y de lo afirmado en nuestra Constitución Nacional, Tratados Internacionales, Código Civil y Comercial, etc.”
 
“No hay vinculación alguna entre la profesión médica y el aborto, por lo tanto no puede enmascararse la práctica de aborto como un servicio de salud pública. No es propio de la medicina matar a personas inocentes e indefensas” (juramento hipocrático; pacto San José de Costa Rica).
 
“El Estado y sus representantes legislativos deben tutelar el derecho a la vida, que es un derecho fundamental, y en consecuencia, está por encima de cualquier otro derecho.”
 
“Que se debe renunciar a la cruel frivolidad de ver al aborto como una solución rápida a  los problemas sociales, emocionales y egoístas, sino abordar las causas desde la aplicación de políticas públicas para la no concreción del aborto, el acompañamiento a la mujer embarazada, la educación sexual y la mejora de la ley de adopción.”
 
“Que el Estado debe respetar la objeción de conciencia de los profesionales de la salud, y también de las personas jurídicas, aquellas instituciones que en su ideario incluyen en forma explícita el valor de las dos vidas.”
 
“Que vemos con gran preocupación y pesar que un tema tan complejo como lo es el aborto haya sido instalado en la agenda legislativa, cuando el mismo no ha sido parte de la plataforma electoral del actual gobierno y de otros sectores.”
 
“Entendemos pertinente trabajar en modificar las leyes que regulan la adopción, como así también en políticas sanitarias y educativas que promuevan la sana anticoncepción y la planificación familiar.”
 
“Que las iglesias evangélicas no callaremos en la firme convicción de cuidar y  defender las dos vidas y que llevaremos en adelante en unidad todos los esfuerzos que estén a nuestro alcance para evitar que en nuestro país se legisle el derramamiento de sangre inocente. Además, es de destacar el continuo y permanente trabajo de las iglesias evangélicas en todo el territorio argentino en la contención de la mujer  en crisis, en situaciones de violencia, abandono, pobreza y el acompañamiento de madres embarazadas en condición de vulnerabilidad.”
 
“La justicia engrandece a la Nación, pero el pecado deshonra a todos los pueblos” (Proverbios 14.34).