Demos gracias a Dios por la buena noticia de que el Tribunal federal haya decidido examinar el caso de los tres convertidos musulmanes de Sarawak que quieren volver al cristianismo pero no pueden conseguir la aprobación necesaria del Gobierno para hacerlo. Los tres se convirtieron voluntariamente al islam para poder casarse, pero sus esposas han fallecido o se han divorciado. De ahí que este caso se lleve a juicio, cuyas audiencias iniciales comienzan el 26 de febrero.

Hay numerosos cristianos que se enfrentan a estas dificultades, donde su libertad religiosa se ve coartada por la ley sharía. Por tanto, la Fraternidad de ministros de Sarawak, una alianza de líderes de la iglesia, ha emitido recientemente una declaración que afirma lo siguiente: “La cuestión principal de este juicio es la salvaguarda de la libertad religiosa por la que nuestros antepasados tanto lucharon para nosotros. Es nuestra responsabilidad defenderla ante cualquier intento de arrebatárnosla. De ahí la gran necesidad de que nos alcemos. No podemos dejarlo pasar, tanto por la gente de ahora como por las futuras generaciones de este país”.

Oremos por un juicio justo y para que el tribunal reconozca los derechos religiosos de estos convertidos y obliguen al gobierno y a los departamentos islámicos a permitirles renunciar al islam para ser registrados oficialmente como cristianos.

Fuente: Puertas Abiertas