LECTURA DE HOY: JUECES 19:20-30

Jue 19:20 Entonces el anciano le dijo: —¡Pero no pueden pasar la noche en la plaza! ¡En mi casa serán bienvenidos! ¡Yo les daré todo lo que necesiten!

Jue 19:21 El anciano los llevó entonces a su casa, y mientras los viajeros se lavaban los pies, él les dio de comer a los burros. Después de eso cenaron.

Jue 19:22 Estaban pasando un rato agradable cuando, de pronto, unos hombres de la ciudad rodearon la casa y empezaron a golpear violentamente la puerta. Eran unos hombres malvados, los cuales le gritaron al dueño de la casa: —¡Qué salga el hombre que está de visita en tu casa! ¡Queremos tener relaciones sexuales con él!

Jue 19:23 Entonces el dueño de la casa salió y les dijo: —¡Amigos míos, por favor, no hagan eso! ¡Es una terrible maldad! El hombre está de visita en mi casa.

Jue 19:24 ¡Miren! Les traeré a su mujer, y también a mi hija, que todavía no ha tenido relaciones sexuales con nadie. Hagan con ellas lo que quieran; ¡humíllenlas, pero no cometan tal maldad con este hombre!

Jue 19:25 Como los hombres seguían molestando, EL HOMBRE TOMÓ A SU MUJER Y LA ECHÓ A LA CALLE. ENTONCES ELLOS LA VIOLARON, y la siguieron maltratando toda la noche, hasta que amaneció.

Jue 19:26 Estaba amaneciendo cuando la mujer volvió a la casa del anciano, donde estaba su esposo; cayó de bruces delante de la puerta, y así se quedó hasta que se hizo de día.

Jue 19:27 Cuando su esposo se levantó para continuar el viaje, al abrir la puerta encontró a su mujer tirada en el suelo y con las manos extendidas hacia la puerta.

Jue 19:28 Le dijo: «¡Vamos, levántate! Tenemos que irnos». Pero ella no respondió. Entonces el hombre la puso sobre el burro y se fue a su casa.

Jue 19:29 Al llegar, tomó un cuchillo, cortó a su mujer en doce pedazos, y los mandó a todas las tribus de Israel.

Jue 19:30 Todos los que veían esto decían: «¡Nunca hemos visto algo así! Nunca, desde que nuestro pueblo salió de Egipto, ha ocurrido algo parecido. Tenemos que hacer algo, pero pensémoslo bien antes de actuar».

 

INTRODUCCIÓN:

Este pasaje bíblico lo usé antes para hablar sobre la violencia de género, tan imperante en la Argentina de hoy. Pero esta vez lo usaré para hacer una distinción, entre lo que es importante y lo que es urgente. En una sociedad tan convulsionada por el consumismo, vivimos para pagar las cuentas, de cosas que ni siquiera necesitamos, o por lo menos no son de primera necesidad. En los versículos que hemos leído, habla de una cultura donde lo que imperaba, (lo más importante) era la hospitalidad y no la vida humana. Creemos que esto es milenario (o demasiado anticuado) y que hoy no tiene influencia alguna.

 

DESARROLLO

LO MÁS IMPORTANTE

¿Qué es lo más importante para esa civilización antigua? Lo más importante para ellos era la hospitalidad. ¿A costa de cualquier precio? Parece que sí, porque le costó la vida a la concubina del levita. Ya sabemos que el valor de la mujer no era muy alto, valía menos que la de un hombre. Pero resulta ser, que Dios hizo al ser humano (hombre-mujer) a la imagen de Dios. ¿Cómo puede un hombre entregar a su mujer para semejantes vejaciones? ¿Te recuerda a alguien?

 

LO MÁS URGENTE

¿Qué era lo más urgente? En cualquier sociedad civilizada, es más importante la vida humana que cualquier otra cosa, es más urgente salvar una vida, que cualquier otra costumbre social. En la historia que hemos leído, la vida de la mujer parecía no valer nada, porque la sacaron a la calle, para que los hombres de la ciudad la violaran. Parece que eso mismo iban a hacer con los que estaban dentro de la casa, esto es, el levita y el anfitrión junto con su hija. Pero ante la cobardía de estos, prefirieron sacar a esta mujer, que finalmente murió por las vejaciones cometidas contra ella. Nadie auxilió a esta mujer, ni su esposo ni el anfitrión. Hubo hospitalidad de primera clase para todos, menos para ella. Recordemos que su marido finalmente la descuartiza como si fuera un pollo. Nótese que mencioné la vida humana como “más importante” y luego como “es más urgente salvar una vida”, porque a veces no alcanza con mencionar su importancia, debido a que la podemos confundir con otra cosa importante.

 

NOSOTROS

Hace unos días, hablaba con mi consejero legal, el doctor Pérez, sobre la importancia de la vida humana. Para resaltar esa “importancia”, tengo que decir “su urgencia”. Él mencionaba que algunos jueces priorizaban las leyes (argentinas), en vez de la vida de una persona. Yo le dije que cualquier persona civilizada sabe, que LA VIDA HUMANA PRIMA SOBRE CUALQUIER OTRA LEY. Él me respondió: “Daniel, si tú lo sabes, y no eres un especialista en leyes, ¿Cómo es que estos jueces no lo saben o no lo entienden?”. Yo agregué, “me parece que nadie se la quiere jugar, al poner la firma en ese documento” que le permitiría a esa persona seguir viviendo. La cuestión mis queridos lectores, es que nosotros debemos INDENTIFICAR QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE Y QUÉ ES LO MÁS URGENTE.

 

EL TRABAJO Y LA FAMILIA

¿Es más importante el trabajo que la familia? ¿En cuál de los dos prima la urgencia? La respuesta de algunas personas nos puede sorprender. Algunos responden que si no trabajan no comen. Pero la vorágine laboral nos lleva al extremo de perder la familia (o la salud).

 

MIS PLANES Y LOS PLANES DE DIOS

¿Cuál crees que tiene mayor importancia o urgencia, mis propios planes o los de Dios? Sabemos que Dios preparó de antemano, los planes que Él tiene con nuestras vidas. Decidir qué hacer, sin tener en cuenta a Dios, hace la diferencia entre un fracaso y tener éxito en la vida. Podemos hacer lo que nosotros queramos, porque gozamos de tener libertad. Pero debemos tener presente, que hay consecuencias de todos nuestros actos, en esta vida y/o en la eternidad.

Cada uno de nosotros, puede hacer un análisis personal, para detectar cuáles son las cosas importantes y cuáles las urgentes. Debemos lograr un equilibrio saludable entre lo que es importante y lo que es urgente. ¿Por qué? Porque el día solamente tiene 24 horas, nada más. Y si yo trabajo 20 horas diarias,(en el pasado lo hice) y tengo una familia, y debo además cuidar mi salud (física-mental-espiritual) los números no me dan. Porque dormiré muy poco o nada, no tendré el tiempo de calidad que necesito para mi familia, o tan siquiera para poder dormir las horas que mi cuerpo necesita.

 

CONCLUSIÓN

El levita prefirió entregar a su mujer, para que fuera violada y asesinada, porque culturalmente era más importante la hospitalidad que la vida misma. Lo que es justo para uno es justo para todos (así debería ser), pero ese principio no se aplicó a favor de esta desdichada mujer, y murió por ello. ¿Cuáles son las cosas importantes de tu vida? ¿Habrá alguna que ahora mismo es URGENTE? Es muy probable que sí. Hace unos días, le daba una palabra profética a un escritor que admiro mucho, y que es un referente para mí. Se trató acerca del descanso, de comenzar a tomar trabajos de “mayor impacto para la misión”, pero que “sí o sí”, debía dejar aquel trabajo, que fuera de “menor” impacto para la misma. Y que ese espacio lo usara para descansar, ya que a Dios no le serviría de mucho, que este hombre se enfermara. Lo cierto es que esa palabra le cambió la vida, y la forma de mirar lo laboral y ministerial. ¿Será que tienes que tomar alguna medida a favor de tu salud, la familia o la iglesia? Que Dios nos ayude a tomar las mejores decisiones, para atender, no solamente lo importante, sino también lo que es más urgente, porque puede ser que esté en juego la vida misma.