LECTURA DE HOY:

1 Corintios 5:7 (…) nuestra PASCUA, que es Cristo, ya fue SACRIFICADA por nosotros.

 

INTRODUCCIÓN

Esta semana pasada, estuvimos celebrando la semana santa, especialmente la PASCUA. Para los amigos judíos es una celebración sagrada, que evoca su liberación de Egipto, donde antes eran esclavos. Para los cristianos, no es la excepción, es de una importancia trascendental. ¿Qué es lo que evoca la pascua? ¿Tiene la misma implicancia que para los judíos? ¿Nuestra pascua está reducida simplemente al huevo de chocolate o a la rosca de “pascua”?

 

DESARROLLO

DEFINICIÓN

“Pascua” (del hebreo “Pesah”) significa el “paso” salvífico y liberador en aquella noche en que el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto. La sangre del cordero “pascual”, con que marcaron el dintel de la puerta, hizo “pasar” de largo al ángel exterminador de los primogénitos. Ese “paso” de Egipto hacia el desierto del Negeb y del Sinaí (Horeb), bajo la guía de Moisés, es el momento definitivo de la Alianza para poder entrar en la tierra prometida. (Diccionario de la Evangelización JUAN ESQUERDA BIFET Madrid, BAC, 1998)

 

LA PASCUA JUDÍA

Esta fiesta solemne, tiene su origen en el pueblo de Israel, cuando eran esclavos en el país de Egipto, por 430 años. En la última de las plagas que Dios les envió a los egipcios, la muerte de los primogénitos, les ordenó sacrificar un cordero por cada familia, debían pintar el marco de la puerta, con esa sangre derramada. De esa manera, se librarían del juicio que Dios estaba desplegando sobre los egipcios, de lo contrario, el ángel de la muerte, también los mataría a ellos. Ese cordero se conoce como “el cordero pascual”, es decir, el animal que se sacrificaría, para que el ángel de la muerte, “pasara por alto” las casas de los israelitas. La pascua es una fiesta ideada por Dios, para que recuerden que su liberación fue por la mano de Dios, y que un inocente ocupó el lugar de ellos, para que el ángel de la muerte no los tocara. Dicha celebración es milenaria, al igual que la pascua celebrada por los cristianos.

 

LA PASCUA CRISTIANA

Esta fiesta es la celebración de que Cristo murió por nosotros. Por eso hemos leído, que “nuestra PASCUA, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. La pascua cristiana no se come, se “sacrifica”. ¿Quién la sacrifica y qué cosa se sacrifica? Respondiendo a la primera parte de la pregunta, la sacrifica Dios mismo, para que tengamos perdón de pecados, y experimentemos una liberación del pecado, del diablo y de la muerte. Por otro lado, lo que se sacrifica, no es un cordero pascual, como en el Antiguo Testamento, sino que el mismo Hijo de Dios, se ofreció para morir por

nosotros. Su sangre nos limpia de todo pecado. La tumba de Jesús, quedó VACÍA al tercer día de su asesinato. No está entre los muertos, sino que resucitó y ascendió a los cielos, y se sentó a la diestra del Padre, y pronto vendrá por nosotros.

 

NOSOTROS

Para los cristianos de Occidente, es bastante confuso el término “pascua”, porque no sé cómo o por qué lo asociamos con comer o viajar. Comemos mucho chocolate, en la figura de conejos o huevos, y pescado, porque es “pecado” comer carne roja; también se aprovecha de viajar, debido a los días feriados de “semana santa”, que por lo general es desde el jueves hasta el domingo. No sé si en todas partes del mundo, se celebra como en Argentina.

La cuestión es que nos olvidamos del verdadero significado de la pascua, que la encontramos en la misma Biblia. La pascua se “sacrificó”, se derramó la sangre del Hijo de Dios. Está bueno comer chocolate, roscas y otras cosas, especialmente si lo pasamos con nuestros seres queridos. Pero está mucho mejor si recordamos, que le debemos a Dios, ese acto de amor puro, demostrado en la cruz, para que hoy podamos disfrutar la vida eterna, el perdón de los pecados, la liberación de las antiguas “cadenas” que nos aprisionaban. Somos libres en Cristo.

 

CONCLUSIÓN

La pascua significa “pasar por alto”. Para los judíos significó salvación y liberación, para nosotros, una salvación eterna, que otro (inocente) ocupó nuestro lugar en una muerte cruel y un castigo eterno. No nos olvidemos que en la ley de Dios, la paga del pecado es la muerte. Para que esa deuda con Dios fuera saldada, Él mismo tuvo que morir en la cruz. Honremos a Dios con gratitud y obediencia, por esa pascua “sacrificada”, sin ella estaríamos perdidos en nuestros delitos y pecados. Dios es bueno, no hay duda de ello, gracias a Dios por el sacrificio de Jesús, su resurrección, y su ascensión al Cielo, y el pronto regreso por su pueblo amado, nosotros.