John Chau, quien fue asesinado este mes mientras trataba de llevar el Evangelio a una tribu aislada, “tomaba enserio la voz de Dios,” dijo un miembro de la organización de misiones de la cual él era parte.

Él “escuchaba a la voz de Dios” y había estado “siguiendo el llamado de Dios desde que tenía 17 años de edad,” Pam Arlund, un miembro del Equipo Internacional de Liderazgo de All Nations, le dijo a The Christian Post.

Ella describió al muchacho de 26 años, graduado de la Universidad Oral Roberts, como humilde y como “uno de los más grandes aprendices con los cuales haya tenido el placer de trabajar. Él leía más o menos un libro cada tres días, sobre misiones, libros que yo le recomendaba.”

Él tenía una pasión en particular “que él siguió por mucho tiempo” – aprender sobre el pueblo Centinela y prepararse para el eventual contacto con ellos.

“Para prepararse, el hizo muchos viajes misioneros cortos. Sé que fue en viajes misioneros cortos a África del Sur y lugares más difíciles como Kurdistán e Iraq,” explicó Arlund.

Chau se preparó y entreno para compartir el Evangelio y “lo persiguió muy bien,” noto ella.

Mary Ho, líder internacional de All Nations, le dijo a The Kansas City Star que Chau era “emocionalmente, culturalmente, físicamente e intelectualmente muy muy preparado.”

“Él fue entrenado para ser prudente, tomar ciertas precauciones, para entender la cultura, entender los lenguajes, entender lo que otros habían hecho antes y que tal vez haya funcionado,” explicó ella.

De acuerdo a Ho, Chau ya estaba determinado a alcanzar a las personas Centinela con el Evangelio incluso antes de llegar a All Nations. Ho admitió que antes de Chau, la organización de misiones nunca había entrenado a un misionero para ser enviado a un lugar como la Isla Sentinel del Norte, donde las personas son conocidas por ser violentas y atacar a cualquiera que se acerque.

Chau, quien quería quedarse con la gente de la tribu por muchos años, también estaba al tanto de los peligros y riesgos. En su primer intento de contacto con la tribu en noviembre 15, ellos le dispararon con flechas y una alcanzó su Biblia.

Él escribió en su diario que estaba “asustado” y le hacía un llamado a Dios escribiendo, “Dios, no quiero morir. ¿Quién tomara mi lugar si muero?”

Él salió otra vez al día siguiente, ayudado por pescadores para acercarse a la isla. Al día siguiente, los pescadores vieron a hombres de la tribu arrastrando el cuerpo de Chau y enterrándolo. Se cree que murió cuando le dispararon flechas.

Arlund señaló que All Nations no tuvo contacto con Chau desde octubre 16, y que los detalles específicos de como contactó a la gente de Sentinel del Norte “eran conocidos por él, pero no por nosotros.”

También indicó que Chau creía en ese momento que era legal acercase a las gentes Sentinela.

El gobierno indio ha levantado ciertas restricciones para viajar este año e incrementar el turismo, indicó ella. Los medios indios, incluyendo el Times of India, resaltaron la remoción de los requerimientos para los Permisos de Áreas Restringidas para los forasteros quienes quieran visitar cualquiera de las 29 islas en Andaman, incluyendo la Isla Sentinel del Norte.

Pero los medios locales también indicaron que las aprobaciones del gobierno todavía eran requeridas para visitar bosques reservados, santuarios de visa silvestre y reservas tribales.

Después de la muerte de Chau, una fuente del Ministro del Interior en India intentó explicar que la remoción de los requerimientos para el RAP (por sus siglas en inglés) se había hecho con el fin de “promover el turismo y la facilidad de viajar,” pero no significaba que las personas podían ir a cualquier lugar en la Isla Sentinel del Norte.

“Hay otros tres requerimientos para visitar la isla. Necesitas confirmar con la Oficina de Registración Regional de Forasteros y también llevar una probación del Ministro de Asuntos Tribales, así como del Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Cambios Climáticos. Él (John Chau) no había hecho ninguna de estas cosas,” dijo la fuente anónima de MHA a The News Minute.

Al final, Arlund admitió que referente a las leyes oficiales, “no sabemos si él (Chau) sabia y lo que no hizo.”

Muchos han criticado el actuar de Chau.

La Profesora Kate Carte de la Universidad Southern Methodist vio los esfuerzos de Chau a través del contexto de la historia americana temprana y como una representación del “poder americano.”

“Como americana, como persona quien fue patrocinada por americanos, él representaba eso en muchas formas para las personas a las cuales él trataba de evangelizar,” argumentó Carte, de acuerdo a KUOW.org. “A mí me parece como un acto violento. Ellos no lo querían allí, y el aun así fue. Deberíamos pensar cuidadosamente como nuestras acciones son percibidas en el mundo. Solo digamos que a mí no me gusto su forma de actuar.”

Wei-Han Kuan, director estatal de la Sociedad Misionera de Iglesias en Victoria, Australia, le dijo a The Gospel Coalition que él no tiene ninguna duda al llamar a Chau “mártir” – “si un mártir es uno quien es asesinado en el proceso de vivir abiertamente y fielmente a Cristo.”

Pero el añadió, “Yo no alabo a los mártires ni pretendo que ellos tengan todo bien. Toda la muerte es un gran sufrimiento y una ofensa en contra de la promesa de Dios para la vida. Si nos ponemos a nosotros mismos o nuestros misioneros en peligro, debemos hacerlo con mucha oración y consideración cuidadosa.

“Estoy orando para que John Allen Chau en realidad inspire mucha oración, reflexión y acción para que las personas en el mundo que no hayan sido alcanzadas por la palabra puedan tener la oportunidad de ser introducidas a la vida en Cristo Jesus.”

Oficiales indios han reportado que decidieron suspender los esfuerzos en tratar de recuperar el cuerpo de Chau para no molestar a la gente Sentinelesa.

Un oficial, quien no quiso ser nombrado, le dijo a BBC Noticias que se envió un bote al área el martes por la mañana.

“En los días iniciales se hicieron muchos intentos por encontrar el cuerpo después de que los hombres de la tribu fueron vistos arrastrándolo. Sabemos la dirección general a donde fue llevado, pero todavía no sabemos dónde está exactamente,” dijo el oficial.

La decisión de suspender la búsqueda sigue el consejo de un grupo de derechos, tales como Survival International, el cual alertó que tratar de recuperar el cuerpo puede ser “increíblemente peligroso.”

“Dichos esfuerzos en casos similares en el pasado terminaron con las personas Centinela intentando defender su isla a la fuerza,” dijo Stephen Corry director de Supervivencia.

Arlund dijo que mientras All Nations no ha estado en contacto con el gobierno indio, Chau mismo no hubiera querido que su cuerpo fuera recuperado.

“Puedo decirte que John no hubiera querido que su cuerpo fuera recuperado si algo le ocurriera,” compartió ella.

Otra pregunta que ha sido punto de contienda es cuales, si hubiera, serían las consecuencias para las personas de la tribu que asesinaron a Chau.

International Cristian Concern, un grupo vigía de persecución que monitorea ataques a los cristianos y ministerios alrededor del mundo, incluyendo India, dijo la semana pasada que “debe lanzarse una investigación completa de este asesinato y los responsables deben ser traídos a justicia.”

El lunes, el grupo aclaró que estaba utilizando el lenguaje “repetitivo” en esa declaración, ya que regularmente trata con los gobiernos que no procesan a los autores de la violencia por motivos religiosos.

“John Chau estaba completamente al tanto de los riesgos de sus visitas y regreso a la isla incluso des pues de que le dispararan con flechas donde apenas y logro escapar,” escribió ICC.

“No tenemos deseos de ver que sus asesinos sean enjuiciados incluso a pesar de que la policía india dijera esas declaraciones a los medios indios.”

Arlund también dijo que All Nations “amablemente pide que no se impongan cargos contra ninguna de las personas de Sentinel del Norte o contra cualquier otro indio en el área.”

“Reconocemos la tragedia de las circunstancias y nos ha afectado muy profundamente, pero estamos listos para perdonar,” continuó ella.

Ese perdón ha hecho eco en una publicación en Instagram hecha por la familia de Chau, quienes dijeron que él era “un hijo, hermano y tío amado,” pero también un misionero quien “amaba a Dios” y “ayudar a aquellos en necesidad.”

“Perdonamos a aquellos que supuestamente son responsables de su muerte,” dijo la familia.

Conforme muchos continúan reflexionando en la tragedia, Arlund dijo que All Nations anima a la gente a “buscar una relación íntima con Dios y a buscar Su voz.”