El 6 de agosto del 2014, unas horas antes de que ISIS tomara el control de la ciudad de Qaraqosh, cerca de 60 mil personas huyeron de este pueblo cristiano ubicado al norte de Irak. Hace algunas semanas, la milicia kurda liberó el pueblo. Pero, ISIS dejó un rastro de destrucción.

CBN News se unió a la hermana Diana, una monja dominicana y su equipo para mostrarnos lo que ISIS hizo en la ciudad. Primero visitamos la iglesia principal, la Catedral de la Inmaculada Concepción.

“Esta es considerada por nosotros como la iglesia más grande de Medio Oriente. Adoramos aquí. Podría decir que mis padres se casaron aquí. Hicimos nuestra primera comunión aquí y usualmente adoramos cada día durante las festividades de Navidad y Pascua”, dice la hermana Diana.

Desde el piso hasta el techo, y el altar, ISIS dejó su marca.

“Lo que nos dijeron es que ellos agruparon muchas de éstas bancas. Las colocaron dentro y las quemaron. Entonces la iglesia estuvo ardiendo por días. Ellos están en contra de cada símbolo cristiano. Todo, en realidad. Dondequiera que veían una cruz la bajaban. Si vez aquí, tenemos el altar. Había cruces en él. Donde sea que vea daños, ellos trataron de hacer tanto como pudieron para decir: – ‘ya saben, ustedes cristianos dejen de vivir aquí. Esta no es su tierra’. – Eso me deja sin palabras”, relata la hermana Diana.

Entre los restos, la hermana Diana encontró algunas páginas del Nuevo Testamento.

“La primera carta de Juan, capítulo 5: “Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre”. Este dice: “no sigas el mal, sino a aquellos que practiquen la bondad, porque es de Dios. Quien haga mal no puede ver a Dios”, comenta la hermana Diana.

Cuando ISIS estuvo en el patio de la Iglesia Inmaculada Concepción usó esto como campo de entrenamiento. Por ejemplo, usted puede ver el patio plagado de balas. El otro extremo lo utilizaban para la práctica de tiro. Allí está el convento, ellos sacaron miles de libros, los llevaron al patio y los quemaron. Todo lo que quedó es un montón de cenizas.

“Esto es lo que honrábamos y se ha convertido en cenizas. Esos son nuestros libros”, indica la hermana Diana.

ISIS usó el patio de la iglesia para entrenar a los asesinos.

“Ves, ellos estaban hacienda su práctica de tiro, especialmente en esta área. Imagine cuántos de ellos entrenaron para matar”, comenta hermana Diana.

En la calle, fuimos testigos de la devastación, también provocada por los ataques aéreos de la coalición anti-ISIS.

“Lo que ve aquí, eran casas. Una, dos, tres, cuatro, cinco casas, no importa. Y han sido destruidas, fueron destruidas. Esas casas pertenecen a familias, quienes trabajaron muy duro”, expresa la hermana Diana.

Esta familia perdió su hogar, dinero y una hija de tres años, a quien ISIS la arrebató de los brazos de su madre.

“Perdimos todo. Todas nuestras posesiones las perdimos”, dice una residente.

“Esta calle solía estar ocupada y activa. Estos son todos los mercados y ya sabes, están vacíos. Es un poco deprimente no ver la vida de esta ciudad”, comenta hermana Diana.

ISIS dejó graffitis por todo Qaraqosh. Este dice que ISIS triturará o aplastará a todos los no creyentes y este dice que el Estado Islámico se extenderá con el permiso de Alá”.

Uno de los muros dice: “destruimos sus cruces, los decapitamos, infieles”.

A través de la ciudad, ISIS destruyó o quemó las casas de adoración cristianas. Especialmente dañaron cruces y saquearon sus fosas.

ISIS no solo destruyó viviendas, ellos también profanaron los restos de los muertos. En un cementerio destruyeron algunas de las placas memoriales; incluso, abrieron las tumbas para buscar cualquier artículo de valor en los cadáveres.

La hermana Diana dice que la devastación podría ser abrumadora sin la fe puesta en Dios.

“Destruyeron todo lo que es apreciado por nosotros, pero les decimos, no podrán destruir nuestra voluntad, fe y fuerza. Podrán destruir las cosas materiales, pero no las cosas de la vida eterna”, indica la hermana Diana.

La hermana Diana ora para que los pobladores regresen, pero dice que necesitaran seguridad.

“Número uno, seguridad. Si no me siento seguro, ya sabes, no seré capaz de estar aquí. Si un padre o una madre no se sienten seguros, no enviarán a sus hijos a la escuela”, expresa la hermana Diana.

“Después que liberamos Qaraqosh, hemos mantenido el control. El propósito de la Unidad de Protección de Nínive es cuidar el terreno”, dice Mafook Sata, un soldado kurdo.

La ciudad ahora se sitúa bajo el control de una milicia basada en los cristianos. Pero Mafook dice que necesitan más ayuda.

“La gente necesita regresar, pero necesitan sentirse seguros. Necesitan fuerza en el terreno. Necesitan la protección internacional real, como una garantía de que esto no ocurrirá otra vez”, indica.

“Es realmente aterrador pensar que, si algo grande no sucede, ISIS podría tener éxito en tratar de destruir esta comunidad. La gente necesita ayuda”, comenta Kelsey Beal, organización de ayuda humanitaria de Nínive.

“Si ellos quieren reconstruir y regresar a sus hogares, necesitarán ayuda. Están quebrantados, desamparados. Viven en un lugar que no es su tierra. Esta es su tierra natal”, comenta la hermana Diana.

La hermana Diana teme que muchas familias puedan desanimarse y dejar el área. Ella cree que los cristianos del norte de Irak son sal y luz.

“Es lo que el evangelio dice y eso es lo que tratamos de ser. Llevaremos el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y seremos fieles a Él. No importa lo que hagan, no pueden derrotar a Dios y la gloria de esta iglesia y está ciudad está regresando. Tarde o temprano, Dios tiene promesas de una vida mejor, y sabes qué, vamos a buscar esa promesa”, dice la hermana Diana.

Mientras tanto, la hermana Diana pide oraciones para que su fe permanezca fuerte, mientras los residentes de Qaraqosh regresan lentamente a sus hogares, sus iglesias… y a adorar.

Fuente: CBN