LECTURA DE HOY: MATEO 27:21

Mat 27:21 El gobernador volvió a preguntarle al pueblo: —¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad? Y todos respondieron: —¡A Barrabás! (TLA)

 

INTRODUCCIÓN

En este versículo vemos cómo la multitud que se encontraba en el patio, elige a un asesino, en vez de al dador de la vida, Jesucristo de Nazaret. Si preguntamos qué mal hizo Jesús, la respuesta es “ninguno”.

Nosotros, en lo personal, elegimos todo el tiempo, aún las sociedades del mundo eligen a sus gobernantes (al menos en la mayoría de los casos). Elegimos qué ropa ponernos, qué es lo que vamos a comer o beber, nuestros amigos, el libro que vamos a leer, si vamos a salir o a quedarnos en nuestra casa, etc.

¿De qué trata el artículo de hoy? En realidad, vamos a ver las malas decisiones que tomamos, especialmente cuando tomamos “PARTIDO” por alguna cuestión particular. Esas elecciones, ¿Están basadas en el sentido común o en la insensatez? Eso es lo que vamos a tratar de ver hoy.

 

DESARROLLO

LA FAMILIA ES LA FAMILIA

Ya sé que no dije ni revelé ningún misterio, pero te sorprenderá el punto al cual me refiero. Una madre siempre será una madre, pero un hijo muchas veces elige a su novia y deja de lado a su madre. Una madre deja de lado a su hijo por su actual pareja, luego la pareja sentimental de ésta la abandona, y ella se reencuentra con el hijo. Para no irme por las ramas y ser más específico y realista, contaré un caso en primera persona. Uno de mis hermanos había planeado festejar (hace unos años) el cumpleaños de nuestra mamá, en una estancia, a unos 100 km de nuestro domicilio. Íbamos a ir en dos autos, con parte de la familia, sobrinas y hermanos. La cuestión es que yo me enfermé, y tuve que suspender esa salida programada, avisando un día antes. Casualmente, la novia de mi hermano y su pequeño hijo, también iban a ir a esa estancia. Por supuesto esa salida se suspendió. Él malinterpretó que yo no iba, porque su novia iba a ir. A decir verdad, esa dama era muy educada y agradable, pero no hubo caso, y mi hermano tomó “PARTIDO” por ella (innecesariamente) y dijo que “nunca” más quería verme. Pocas semanas después, él rompió su noviazgo con ella, así que ella ya no estaba más, y yo tampoco. ¿Esa decisión fue tomada con la coherencia del caso? Hay familias que prefieren a “los de afuera” y no a la propia familia. ¿Me pasó sólo a mí o también te ha pasado a ti? ¿Si tú tuvieras que elegir, tu preferencia serían los de afuera, por qué?

 

EL MUNDO DEL REVÉS

Aquí espero que tampoco sea el único al cual le han pasado estas cosas. Cuando prestaba servicio en una fuerza de seguridad federal, una de mis obligaciones era “no faltar nunca”. Así que iba a trabajar, aún estando enfermo, para no ser sancionado. Tuve varios actos destacados del servicio, pero los premios se los llevaba el que siempre faltaba, o que era irrespetuoso con los superiores. Esto hace que el ánimo de cualquiera decaiga, ¿No?. ¿Por qué valoramos al revés las cosas? ¿Por qué se valora la deshonestidad y no la honradez? ¿El aumento de sueldo es para el más vago de todos o para el más esforzado?

Otro ejemplo, es la mamá que se sacrifica por la familia, pero nunca hay un reconocimiento por parte de los integrantes de ésta. Ella cocina, limpia, lava la ropa, hace que la plata alcance más que si la administrara el esposo, hace de enfermera cuando los chicos se enferman, es la que menos duerme, la primera en levantarse, y por si lo anterior te suena a poco, encima sale a trabajar, etc. Pero, resulta que la “noviecita del nene”, un día hace el postre en una cena familiar y le sale muy rico, para ella son los aplausos, y no para la ama de casa que hace esas cosas y muchas otras, todo el tiempo. Hay muchos corazones lastimados de nuestras mamis, por la falta de consideración nuestra. Ni hablar de la niña que nunca recibe cariño ni atención adecuada por parte de sus mayores, eso lastima. Siempre hay un hijo preferido en la familia, aún por los abuelos existe esa preferencia, lo sé de primera mano, porque cuando yo nací, mi abuela materna me rechazó, ella prefería al “primogénito” y no al segundo (que era yo). Esa “preferencia” me la hizo notar toda la vida, la cuestión es que cuando ya fui más grande, decididamente le di todo el cariño que pude, a pesar de…

 

NUESTRA PREFERENCIA ESPIRITUAL

Cuando hablamos de preferencia, implica sí o sí de tomar decisiones, como lo hizo la multitud del pasaje bíblico que citamos al principio. Ellos, incitados por los líderes religiosos, que estaban celosos de Jesús (supongo) y endiabladamente furiosos, eligieron a un asesino para que fuera liberado, y a Jesús lo crucificaron.

Hay estadísticas que indican, que parte del pueblo protestante, todavía consulta el horóscopo, al curandero, al brujo y adivino, y por supuesto también asisten a la iglesia con regularidad. Esa “preferencia” espiritual, con tintes de “sincretismo religioso” hace que vivan alejadas de la paz que sólo Cristo puede darles. ¿Cómo manejan el tema de la culpa, ya que dejan de lado a Jesús, dando prioridad a otras espiritualidades? Digo esto, porque sólo la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado, y nosotros, como pecadores que somos, pecamos muchas veces al día, todos los días. Esa es una pesada carga que no podemos llevar sobre nuestros hombros, necesitamos a Jesús.

 

CONCLUSIÓN

Sé que traté las “preferencias” desde varios aspectos, todos ellos tienen en común algo: Que nos equivocamos en “casi todo”. ¿Por qué? La verdad, es que no es fácil de responder. Cuando uno prefiere a “los de afuera” y no a la propia familia, por lo menos es

indicador de dos cosas: Una de ellas es la “inmadurez” de aquel que toma ese tipo de decisiones. La otra puede ser, un indicador de la “desintegración familiar” que tan en auge está en este último tiempo. Sea como sea, nosotros, cada uno, tiene el “poder” de decidir, ya que nadie nos está apuntando con un arma, para obligarnos a actuar en consecuencia. Estaba pesando (ahora mismo) que “nadie” pide disculpas, y eso es un indicador de falta de humildad. ¿Por qué lo menciono ahora? Porque ya que estamos diciendo, que preferir a los de afuera por sobre la propia familia está mal, para volver atrás, hay que pedir disculpas, y casi nadie lo hace. En el mismo tenor, si hemos consultado otro tipo de espiritualidades, y no solamente a Cristo, tenemos que pedirle perdón a Dios, que es amplio en perdonar y nos ama con todo el corazón. Nadie está exento de tomar malas “preferencias” o formar parte del partido equivocado. Elijamos otra vez la familia, no los vagos de la esquina, vuelve a sentarte con tu mami a tomar un café o unos mates, porque ella te ama como nadie. Seguramente que tú también puedes amar a tu familia incondicionalmente y saber qué lugar ocupan “los de afuera”. ¿Qué vamos a preferir de ahora en adelante y por qué?