Lectura de Hoy: Isaías 43:1-5 (veremos dos versiones de la Biblia)

Isa 43:1 Isaías dijo: «Ahora, pueblo de Israel, Dios tu creador te dice: “No tengas miedo. Yo te he liberado; te he llamado por tu nombre y tú me perteneces.

Isa 43:2 Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo; cruzarás ríos y no te ahogarás, caminarás en el fuego y no te quemarás

Isa 43:3 porque yo soy tu Dios y te pondré a salvo. Yo soy el Dios santo de Israel. ”Israel, yo te amo; tú vales mucho para mí. Para salvarte la vida y para que fueras mi pueblo, tuve que pagar un alto precio. Para poder llamarte mi pueblo, entregué a naciones enteras, como Sabá, Etiopía y Egipto.

Isa 43:5”No tengas miedo; yo siempre estaré contigo. No importa dónde estés, yo te llamaré y te haré volver a tu tierra, y volverás a ser mi pueblo. (TLA).

Isa 43:1 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Isa 43:2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Isa 43:3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.

Isa 43:4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.

Isa 43:5 No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. (R.V. 1960)

 

INTRODUCCIÓN

El año pasado (2016) hemos atravesado más de una tormenta, atravesamos ríos, caminamos sobre el fuego, y vencimos muchos desafíos (o fuimos vencidos). Este artículo está orientado para los que pudieron vencer, y los que no. La victoria no recayó en nuestra perfecta fidelidad, sino en la de Dios, que siempre estuvo con nosotros. Emprendimos algunas cosas, que no estaban en su voluntad, pero eso ya es parte del pasado, sino fuera por la Sangre de Jesús, nadie estaría en pie, ni tú y tampoco yo.

 

LA VICTORIA SOBRE EL FUEGO

El asunto de caminar sobre el fuego, no es literal, a menos que te dediques a esa práctica, como Gurú motivacional, o como fiesta milenaria y religiosa de tu país. En este segmento repasaremos una historia bíblica, del libro de Daniel (profeta), donde 3 jóvenes son lanzados a un horno de fuego ardiendo, porque se resistieron a adorar una estatua, siendo fieles al mandato bíblico, donde se exhorta solamente a adorar al Dios de la Biblia. Daniel 3:17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.

Daniel 3:24 Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. 3:25 Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.

Habían arrojado al horno de fuego, a 3 jovencitos hebreos, pero el rey los veía acompañados por un cuarto, descrito como “semejante a hijo de los dioses”. Esto tiene relación directa al pasaje central del artículo, citado al principio del mismo. Dios mismo nos acompañó en todo el peregrinar del 2016, y también lo hará este 2017, su amor y sus promesas, nunca fallan.

 

LA HABILIDAD

Hemos emprendido cosas desafiantes, como si fuéramos los más “hábiles”, la cuestión es que no somos “expertos”, solamente le creímos a Dios. En el pasado fracasamos muchas veces, de todas ellas nos volvimos a levantar, y arremetimos otra vez contra ese “imposible”. Montamos desafíos que ningún otro mortal hubiera hecho, somos unos “locos apasionados por Jesús” que hacemos cosas locas.

 

NOS GANAMOS ESA CONFIANZA

De todas las cosas que emprendimos por la fe, logramos algunas, que nos da vergüenza de destacar, porque son pocas comparadas a todas las que emprendimos creyendo. En todos esos emprendimientos fue primordial la fe y la obediencia. Pero nos sucedió, que no fuimos los más obedientes. Fuimos tan aguerridos, que no nos dimos por vencidos, nos atrevimos aun cuando estuvimos en “clara desventaja”. No fuimos los más calificados para hacerlo, pero nos atrevimos, hicimos proezas, ayudamos a salir del fuego a muchas personas, dimos hasta lo que no teníamos, y seguimos hasta aquí creyendo que Dios está a nuestro lado como poderoso gigante, Jeremías 20:11 Mas Jehová está conmigo como PODEROSO GIGANTE; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. Hemos demostrado una y otra vez, que nos atrevemos, que no tenemos miedo, que preferimos a Cristo, sobre cualquier otra cosa, y Cristo confía en que podemos hacer la misión que nos ha encomendado.

 

EN LA SALA DE EMERGENCIAS

A nadie le gusta ir voluntariamente a un hospital, clínica, una morgue, una cárcel, etc. Pero allí estás, en la cama como un paciente, o haciéndole compañía a alguien que amas. Tengo una palabra de Dios específica para ti, si te toca pasar por este momento doloroso. Que

Dios te habló una y otra vez, pero no escuchaste su consejo, sino que hiciste lo que bien te pareció. Hoy con dolor en el corazón, lloras cuando ves a tu familiar o amigo internado en la sala de urgencias, y crees que estás “tocando fondo” de tanto dolor que sientes. Como esta es una palabra profética, tiene este condimento, que Dios sufre mucho más que tú, porque las personas que te rodean allí, donde estás ahora, están muertos en sus delitos y pecados, sin Dios y sin esperanza. Tú te quejas, y tienes esperanza, que Dios te acompaña en todo tu dolor, pero a los demás que están sin Cristo, no los acompaña ni su propia sombra, no tienen verdaderos amigos ni nada que se le parezca. Allí estás tú, con una Palabra de esperanza en tu corazón para darles lo que no tienen: Vida eterna.

Qué te parece si buscas a esas personas que Dios te está mostrando en necesidad, les compartes esa palabra de aliento de vida, y te vas con tu familiar o amigo a tu casa. Sí, es una simple excusa por la cual estás allí. También recuerda que hasta aquí hiciste oídos sordos a su llamado al servicio, pero allí estás, y de manera “obligada” lo harás, con dolor en tu corazón, que no se compara con la desesperación que las personas sin Cristo están viviendo.

 

CONCLUSIÓN

De todas las cosas que emprendimos, algunas nos salieron bien, otras muchas mal. Esa no fue la cuestión principal, sino el haber caminado sobre el fuego, cruzar ríos, soledades, amarguras, severos problemas, la falta de trabajo, se nos fue un familiar a la eternidad, etc. De todas ellas nos sobrepusimos. Todas las veces que caímos en la desesperación, nos volvimos a levantar, nuestra fe en Jesús de Nazaret es “inquebrantable”. Este año seguro que la pasaremos mal en algún área, pero otra vez HAREMOS PROEZAS EN DIOS. Somos librados por Dios, le pertenecemos, y a pesar de los ríos o del fuego, ÉL PERMANECE FIEL A NUESTRO LADO. No nos está prometiendo que no habrá fuego o ríos, seguro que habrá desiertos, soledades, crisis, pérdidas, etc., pero si Él está, todo cambia. Su presencia es más que suficiente para enfrentar los desafíos de este 2017.