El guitarrista y cofundador de la banda metalera Korn, Brian “Cabeza” Welch estuvo participando en una edición de “Soy Segundo” a finales del año, donde reveló que lo llevó a volver a la banda después de haberla dejado por causa de su fe.

Welch ayudó a fundar Korn en 1993 y vivió una vida de sexo, drogas y rock ‘n’ roll hasta el 2005. Rechazó un contrato con una disquera por U$23 millones y dejó el grupo después de hacer de Cristo “Su Señor y Salvador”.

En 2013, después de haber hecho pública su fe a través del ciclo “Soy Segundo”, Welch sintió que debía regresar a la banda.

Brian Welch al momento de ser bautizado.

“Sé que la música es loca, en su mayoría tratan acerca del dolor,” dijo Welch. “Y las letras surgen desde un lugar y situación reales. La gente necesita esperanza. Existe mucha adicción en el mundo del metal. Existe la depresión. Han ocurrido muchos suicidios. ¿Qué mejor lugar para estar, con el significado de la vida que llevo dentro? Ya saben, la respuesta al significado de la vida.”

Welch admite que evangelizar mientras se está de gira no es algo recomendable pero es lo que siente que debe hacer.

“Hablar de Cristo en un concierto de rock puede que no sea la cosa más popular. Pero lo haré porque es lo más real que me ha sucedido en la vida,” testificó Welch.

En su último documental “Loud Krazy Love”, Welch revela que en un principio había dejado la banda para quedarse en casa y compartir tiempo con su hija en obediencia a Dios. Él cree que el tiempo de separación lo preparó para ser un testigo de Cristo en el mundo del heavy metal.

“Es como un recién nacido, que necesita estar en un ambiente estéril donde todo alrededor del bebé sea puro, por un tiempo hasta que pueda entrar en contacto con las cosas,” ilustró Welch. “Algo similar ocurre en lo espiritual, donde tienes que apartarte un tiempo hasta acostumbrarte a la nueva vida, ser fortalecido y preparado. Y eso es lo que ocurrió.”

Welch reconoce que entiende a las personas que se preocupan por su regreso a Korn, y admite que el también sentía lo mismo.

“Sé que Dios estará conmigo en mi regreso a Korn, estará allí para mí y para la banda y para los seguidores,” concluyó Welch. “Él promete en su Palabra que restaurará todas las cosas. Dios es tan bueno que me restauró a mí… Todos pueden ver destellos de esa restauración en sus propias vidas también. Él hizo una obra en mí que es única.”