Esta fue la respuesta a una pregunta hecha por un lector, que sí bien concuerda con la idea del predicador, estaba preocupado sobre qué decirle a su sobrino que convive con su novia, y que parece “no estar interesado en Dios”.

El consejo de Graham, publicado en la columna del Kansas City Star, es que éste tipo de relaciones pueden acabar en cualquier momento, y la actitud del sobrino del lector le recuerda a las personas en Isaías 65:5, cuando le decían a Dios: “Mantener alejado, no te acerques a nosotros”.

“Primero, recuerdale que aunque crea que ha encontrado la felicidad, en realidad está corriendo el riesgo de una gran infelicidad en el futuro. Relaciones de este tipo siempre carecen de una cosa: estabilidad. La razón es que, a diferencia del matrimonio, no existe un verdadero compromiso y puede disolverse de un momento a otro. ¿Qué pasa si uno de los dos se aburre o se enoja, o encuentra a alguien más atractivo?”.

El lector escribe que, su sobrino asegura no interesarle el hecho de que convivir con su novia sea moralmente incorrecto, y que ” ya nadie cree en eso”. Además confesó que no cree en Dios, y que sólo le interesa su presente y su felicidad ahora.

Graham le remarca al lector que intente convencer a su sobrino a pensar más allá del momento presente, y que pueda reconocer su necesidad de Cristo. “Esto es por lo que espero que lo animes a meditar en el futuro, y cuánto necesita de la guía y la sabiduría de Dios,” dijo Graham. “Una vida, vivida para uno mismo es vacía e insegura, pero Dios nos ama, y sabe lo que es mejor para nosotros. Jesús dijo, ‘Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia’ (Juan 10:10).”

Luego le pidió al lector que orara para ser un ejemplo para su sobrino del Amor de Cristo, y entonces pueda reconocer la necesidad que tiene de Jesús y de una nueva vida.